Una media de 2,5 muertes al año en la disciplina de completo desde 1993. (horsetalk.co)

Foto: Federación catalana hípica.

Una investigadora australiana ha identificado 59 fallecimientos  en la disciplina de concurso completo desde el año 1993 y un mínimo de 7 caballos desde el 2005.

 

Denzil O'Brien recopiló y cotejó la información de estas  muertes con la ayuda del Dr. Bruce Paix, un anestesista y especialista en trauma y recuperación de Australia, el cual ha publicado exitosas investigaciones sobre lesiones relacionadas con el concurso completo.

 

O´Brien está actualmente involucrada en la investigación, rehabilitación y lesión de la medula espinal; en un artículo publicado en la revista Animals ofrece una visión general de las muertes en las que analiza el riesgo de los obstáculos del concurso completo. 

 

 

La recogida de datos se basa en artículos online de periódicos y revistas reconocidas, a menudo seguida por informes de las conclusiones médicas. 

El proceso de recopilación  utilizado ha sido  a través de la búsqueda de términos como "muerte jinete concurso completo", "muerte croos-country”, "muertes concurso completo", y “muerte jinete".

 

O'Brien informó que las muertes se produjeron en todos los niveles del deporte, desde competiciones Pony Club a los campeonatos regionales. Las víctimas mortales involucradas fueron 25 hombres y 34 mujeres, con edades comprendidas entre 12 y 64 años, lo que da  una edad media de 32 años. De estas fatalidades 15 fueron en (FEI) -Nivel Internacional, 34  en competiciones a nivel nacional y 3 en competiciones Pony Club. En siete casos, no había suficiente información para determinar con precisión si la competición era a nivel internacional o nacional. Se encontró que 41 de las muertes fueron confirmados como resultado de una caída de rotación. En ocho casos, no había información constatable sobre si la caída del caballo era de giro o no.

 

 

 

Su papel atraviesa los diversos desafíos en torno a la captura de datos sobre las lesiones generales relacionadas con el caballo, y señala que  se han utilizado en los últimos años muchos enfoques diferentes para la identificación y cuantificación del riesgo en el concurso completo. Estos van desde la medición del número de caídas,  cuantificar el número de lesiones que se generan en la competición en proporción al número de participantes,  hasta incluso calcular el número de lesiones en relación a cada hora pasada en la silla de montar ( es decir a caballo),  y un control más elaborado que proporcione datos más detallados.

 

 

O'Brien dice que las pruebas reunidas en el concurso completo ponen de relieve el riesgo en torno a los saltos, y la acción del caballo ante los mismos.

 

 

 

El sistema en acción inversa pinnning en Larkhill, en abril de 2010. © BE

 

Se observa que  la FEI, ha liderado el camino en el desarrollo de cambios en la infraestructura de esta disciplina  con el fin de reducir el riesgo para los jinetes y caballos, estos cambios  giran principalmente en torno a los saltos, su construcción, y las reglas que regulan  la forma en que se pueden saltar.

 

 

 

"En primer lugar, después de la repentina  muerte de seis jinetes en 1999, cinco de ellos como resultado de la caída en rotación del caballo, la FEI inmediatamente cambió las reglas que rigen cómo podría volver  un jinete  al salto si  éste hubiera cometido un rehuse, o  porque no se acercó al salto correctamente.

 

"Hasta este momento, siempre y cuando el caballo no hubiera dado un paso hacia atrás, la parada no se consideraba un rehuse, y por lo tanto no incurría en sanciones. El jinete podía simplemente pedir al caballo  saltar desde esa media parada, con el caballo totalmente vacío, lo que aumenta en gran medida la probabilidad de que el caballo arremeta contra el obstáculo con el pecho debido a la falta de impulsión, expulsando al  jinete hacia delante, y el caballo dando una voltereta por encima del salto hacia el jinete que se encuentra ya en el otro lado.

 

"Los cambios requieren que el jinete de una vuelta desde lejos e intenten dar el el salto de nuevo, u otra opción más lenta con obstáculos alternativos, ambas incurrirían en penalización.

El sistema de vástago rompible MIM. El pasador superior se ha desplegado, mientras que la parte inferior es un pasador nuevo, intacto. © EUEA / Leslie Mintz

 

"En segundo lugar, la FEI ha supervisado y financiado el desarrollo y la introducción de instrumentos técnicos en la construcción de los saltos para que estos no estén del todo fijos, son los llamados" “pasadores rompibles” (frangible pins), un sistema que desmonta el salto cuando se somete a la fuerza ejercida por un caballo cuando choca  contra ella (es decir, en el inicio de lo que podría ser una caída caballo de rotación).

"Curiosamente", continúa  diciendo O´Brien, "las recientes investigación de la FEI han encontrado un mayor riesgo para los caballos que caen en las obstáculos que tiene estos  “frangible pin" - sin duda una consecuencia imprevista de una innovación de seguridad basada en la investigación, y claramente un foco para la investigación adicional."

La FEI también ha apoyado la investigación y el desarrollo en torno a la fabricación de nuevos cascos y protectores del cuerpo, para garantizar la seguridad y  podrían permitir a la FEI a obligar el uso de cascos y protectores del cuerpo específicos.

 

 También se han producido cambios en los requisitos de calificación para los jinetes y caballos, con el objetivo de garantizar un mayor nivel de habilidad antes de mayores niveles de competición.

Además, la amplia recopilación de datos de la FEI de todos los eventos internacionales y nacionales ha proporcionado una base sobre la cual evaluar el riesgo con mayor precisión, en lugar de contar el número de jinetes que se caen o las lesiones.

O'Brien dice que es evidente que son muchos los factores que interactúan para dar lugar a una caída en un concurso completo, y el riesgo de este tipo de caídas no se distribuye de manera uniforme ni constante.

"Sin embargo, dado que más del 90% de estas caídas ocurren en el salto, las investigaciones futuras deberían centrarse a continuación de manera apropiada."

 

 

 

La FEI ya  está llevando a cabo un proyecto de investigación sobre los factores que contribuyen a las caídas y las lesiones, en primer lugar, examinando el papel que desempeñan ciertos tipos de obstáculos en las caídas de los caballos, y luego cotejándolo, con las  calificaciones del jinete y caballo.

 

Los sistemas deben establecerse para garantizar el registro preciso de las circunstancias que rodean a todas las caídas de jinetes y / o caballos en todos los niveles, y en todos los concursos de salto completo en el mundo, incluida la información sobre tantas variables como sea posible.

Dicha información servirá de base para futuros análisis  que puedan ayudar a desentrañar las muchas variables que rodean a estas tragedias.

 

O'Brien sugiere que los  organizadores de concurso completo deben ser alentados a concentrar sus limitados recursos en un intento de reducir las caídas, sin ignorar otras intervenciones.

Ella argumenta a favor de una mayor investigación en torno a lo que es un nivel aceptable de riesgo en el deporte del concurso completo, para el caballo, el jinete, el público y los organizadores.

 

Es casi seguro que cada grupo llegará a unas evaluaciones diferentes y estas  deben desempeñar un papel para llegar a una conclusión general de riesgos, así como el reconocimiento de un grado de aceptación de los mismos.

 

"En lo que se refiere a los jinetes, un estudio de investigación sugiere que los eventers generalmente están más preocupados por lesiones de sus caballos que  de sí mismos, e identifican al caballo como la fuente de riesgo, a la vez que expresan la opinión de que una colaboración efectiva entre caballo y jinete es la mejor forma de mitigar lo riesgos. Así, el caballo se representa como " la fuente y el salvador del riesgo ¨.

 

O'Brien dijo que su investigación no había tratado en absoluto  los riesgos para los caballos en concurso completo, pero se sabe que al menos 74 caballos han fallecido en el concurso completo, o inmediatamente después, desde junio de 2005 - un promedio de más de 7 caballos fallecidos por año.