LOS 10 ERRORES MÁS COMUNES QUE SE COMETEN AL COMPRAR UN CABALLO.


1.- COMPRAR UN CABALLO SIN EXPERIENCIA.

La gente que se dedica a la equitación ven como cada vez más jinetes principiantes compran caballos que carecen de experiencia y no están bien domados. Estos caballos suelen ser más baratos, pero si compras un caballo que tienes que poner tú, y no tienes experiencia para domarlo, finalmente tendrás que pedir a alguien que te lo tenga que montar para adecuarlo a ti, y acabará siendo un gasto igual o mayor que el caballo experto. El entrenamiento de estos caballos puede tardar muchos meses. La equitación es para pasárselo bien y no para sufrir. Los principiantes estarán más seguros y felices con caballos que puedan disfrutar desde que el caballo baje del remolque.

2.- RECHAZAR UN CABALLO SÓLO PORQUE ES ALGO MAYOR.

Un caballo mayor que ha visto mundo, es el perfecto caballo para un principiante. Les da confianza, seguridad y experiencia. Todo ello permite que el aprendizaje tenga una correcta evolución en cada una de las etapas.


Cada día que montas supone una aventura, por todo lo que puedes encontrarte, ruidos, otros jinetes que montan. La experiencia de un buen caballo te permitirá aprender a montar y no tener que preocuparte por la actitud de tu equino ante los imprevistos.

3.- COMPRAR UN CABALLO JOVEN A NUESTRO HIJO PARA QUE CREZCAN Y EVOLUCIONEN JUNTOS.

Es muy romántico, pero la realidad es que la combinación niño más potro no es segura. Compra a tus niños un caballo maduro, bien entrenado que puedan disfrutarlo desde el primer momento, y que sepa manejarse en todos los ámbitos en los que los caballos jóvenes suelen asustarse. Con un caballo o pony bien entrenado los niños aprenden y se divierten con mucha más seguridad.

4.- COMPRAR UN CABALLO EN UNA SUBASTA

Se necesita un ojo muy experimentado para comprar un caballo en una subasta. Caballos que parecen dóciles, pueden resultar muy complicados de manejar en el día a día. Las subastas son para profesionales.

5.- COMPRA IMPULSIVA

No compres un caballo a primera vista. Prueba el caballo, pruébalo otra vez, averigua todo de él. Las competiciones que ha realizado, su comportamiento en la cuadra ( por ejemplo, si se deja poner la manta, coger los cascos….) si viaja bien, si se hierra bien, etc. Vete a casa y piénsalo durante unos días. Mira otros caballos, pruébalos y compáralos con el que más te gusta. Estate completamente seguro que el caballo que estas eligiendo es el adecuado para ti.

6.- NO PREGUNTAR POR UN PERIDODO DE PRUEBA.

No tengas miedo de preguntar por un periodo de prueba. Muchos de los jinetes amateurs o individuales que venden su caballo, quieren que su caballo se vaya a una buena cuadra, y si están seguros que su caballo va a congeniar con ese jinete no suelen tener pegas. Algunos profesionales también aceptan el periodo de prueba, o te dan la opción de buscarte otro si no acabas de funcionar con el caballo elegido. Sólo pregunta, y si te dicen que no, intenta averiguar el por qué no te lo dejan. Igual hay alguna razón.

7.- COMPRAR UN “FERRARY” PARA UN JINETE POCO EXPERIMENTADO.

Igual te ves saltando en las pruebas de 1,50m sin embargo la realidad es que sólo llevas montando poco tiempo. El tipo de caballo que corre los grandes premios internacionales no suelen ser caballos apropiados para aprender. No confundamos con un caballo mayor que ha corrido grande, y que se le retira de la alta competición para dar paso a que los jinetes que están subiendo de prueba puedan hacerlo con confianza. Estos son los ideales para subir de prueba y altura.

Compra un caballo que combine con tus habilidades y tu nivel, no aquel que concuerde con tus sueños, y que pueden que no se hagan realidad hasta dentro de seis o más años.

8.- NO HACER UNA PRUEBA VETERINARIA POR EL COSTE O PORQUE EL CABALLO ES MUY JOVEN.

Incluso si el caballo es gratis, no hacer una prueba veterinaria parece un ahorro en el momento pero hay una alta probabilidad que sea un gasto enorme en un futuro. Es un riesgo demasiado alto que deberías evitar.

9.- NO SACAR UNA MUESTRA DE SANGRE EN LA PRUEBA VETERINARIA

Seamos sinceros, un poco de desinflamatorio hace que se enmascare una cojera en la prueba veterinaria, o que el día de la prueba el caballo salte mucho mejor. Ciertos problemas de temperamento pueden ocultarse con fármacos. Lo que se suele hacer es sacar una prueba de sangre el día de la prueba veterinaria y mantener esta muestra en la clínica por si hay que utilizarla.

10.- NO TENER A TU PROFESOR CONTIGO EL DÍA QUE PRUEBAS LOS CABALLOS.


Incluso ciertos jinetes muy experimentados pueden beneficiarse de consejos. Tu entrenador te conoce, y también sabe de caballos, confía en sus consejos y conseguirás un buen binomio.

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