EL MILAGRO DE LA PIERNA INTERIOR HACIA LA RIENDA EXTERIOR.

Este es el resultado de haber leído muchos artículos sobre la pierna interior hacia la rienda exterior, Toni Subirana, mi instructor, en su momento me lo enseñó. Pero quise profundizar un poco más en el tema, entender qué es lo que estaba haciendo, cuáles son las consecuencias, y en definitiva el objetivo final, qué caballo quiero construir. Con todo esto, he comprendido finalmente que aunque parece muy fácil, no resulta tan obvio aplicarlo, la rienda exterior es la gran desconocida y por regla general no se aplica, pero si uno persiste se abre un nuevo mundo de sensaciones, e aquí la base de una buena equitación. ¡Comencemos!

En el salto de obstáculos nos encontramos con tres elementos principales, y que deben seguir este orden.

- La cadencia

-La trayectoria o línea hacia el obstáculo.

-La distancia. (Aunque parezca mentira la menos importante de las tres)


Trabajar la pierna interior hacia la rienda exterior tiene como objetivo conseguir que el caballo vaya recto. ¡Y con un caballo recto se abre una ventana y deja entrar la luz! Puedo hacer los cambios correctamente, puedo abordar el obstáculo sin que me modifique mis distancias, no corre, no se engancha en la boca, puedo hacer apoyos, y un sinfin de beneficios que el jinete irá descubriendo. Porque un caballo recto es un caballo equilibrado.


"Aunque parece muy fácil, no resulta tan obvio aplicarlo, la rienda exterior es la gran desconocida y por regla general no se aplica"




Los efectos inmediatos al aplicar esta acción.

Cuando utilizamos la pierna interior hacia la rienda exterior, lo que estamos pidiendo al caballo es que todo su cuerpo se doble haciendo la forma de una curva. No sólo la cabeza y cuello hacia dentro, tiene que crear un arco con todo su cuerpo, desde la cabeza hasta la cola.


La pierna interior dobla el cuerpo, y empuja al caballo hacia afuera, el caballo responde desplazando su peso al lado exterior, (misma sensación si alguien te empuja suavemente de un lado). Aquí es cuando la rienda exterior entra en acción, sujetando ese desplazamiento del caballo, la rienda exterior mantiene un contacto (no la sueltes, no tires de esa rienda exterior, sólo sujeta), para que no se salga de la circunferencia.



Contradictoriamente hemos puesto el caballo “recto”. Esta contradicción cobra sentido cuando entendemos que un caballo está totalmente “recto” en el momento que su pie posterior se encuentra en la misma línea directa que su mano, ya sea en la curva, en la vuelta o en una línea recta.



Para que este recto, como hemos dicho anteriormente, el caballo tiene que doblar su cuerpo. Y para ello, se requiere de las ayudas de las piernas, y no sólo las manos, como suele hacerse erróneamente.

Es crucial el orden en que se hace, primero pierna interior hacia la rienda exterior. Es un mantra, y se recomienda recordarlo cada día, y enseñarlo y reenseñarlo a los alumnos "pierna interior hacia la rienda exterior".



Sin darte cuenta lo que estas consiguiendo es que el pie interior esté más activo, y avance más hacia delante y así el caballo se equilibra mejor. El resultado es que el caballo sostiene su peso por sí mismo y en los cuartos traseros, dónde además se encuentra “el motor” del caballo.

Por consiguiente el caballo tomará contacto con la rienda exterior, cederá la rienda interior, y dejará más libre su espalda interior. Que el caballo se encuentre recto es la base para tener un caballo equilibrado, y con un caballo equilibrado las probabilidades de llegar correctamente al obstáculo aumentan considerablemente.


"Estas consiguiendo es que el pie interior esté más activo, y avance más hacia delante y así el caballo se equilibra mejor. Con un caballo equilibrado las probabilidades de llegar correctamente al obstáculo aumentan considerablemente."


Los caballos son asimétricos y los humanos bípedos.


Todos los caballos tienen una mano más fácil que otra, suelen estar más cómodos poniendo los cuartos traseros hacia dentro y las espaldas afuera, posición en la cual va a ser muy difícil trabajar y mandar al caballo donde nosotros queremos, pues todo el cuerpo del caballo está desordenado. Pero si tu caballo se encuentra trabajando con la pierna interior hacia la rienda exterior, estarás manteniendo sus espaldas dentro de tu camino, y los posteriores justo detrás de los anteriores.




"Los caballos suelen estar más cómodos poniendo los cuartos traseros hacia dentro y las espaldas afuera"


A medida que vamos trabajando con la pierna interior hacia la rienda exterior, el caballo aprende a estar recto y a mantenerse en ese estado de rectitud, mejora su condición física ya que muscula ambos lados por igual. Mientras que si no lo trabajamos, es muy grave porque estamos enseñando al caballo a volcarse al interior, y en consecuencia no pasará el pie, si no pasa el pie, no avanza al obstáculo, y por supuesto no se sostendrá por sí mismo. Entonces, luego tendrá que correr hacia el obstáculo para llegar y te vendrá una distancia para batir de lejos o dar un tranco de más y dar el salto del saltamontes.



Pero si parece tan fácil, ¿Por qué es tan difícil? Porque no es un instinto natural para el jinete, es algo que se ha de aprender. Los humanos somos bípedos, y hacemos todo con las manos. Estamos erguidos verticalmente, pero nos inclinamos en cualquier interacción que hagamos hacia delante con nuestras manos. Y por eso, es lógico que utilicemos el mismo mecanismo en cuanto nos subimos al caballo. Por lo que uno de los principales factores con lo que tenemos que lidiar cuando vamos a montar es reprogramar nuestra tendencia natural de inclinarse hacia delante y tirar de las riendas. Se podría decir que es una tarea un tanto difícil ya que estamos tan mentalmente programados para inclinarnos que el jinete hasta se siente extraño cuando todo esta correcto, es decir cuando el caballo está en movimiento y equilibrado, se siente incapaz de utilizar el asiento y las piernas como ayudas antes que las manos. Y dentro de toda esta reprogramación, uno de los conceptos más difíciles es usar la rienda exterior como colofón final.




Nos hacemos expertos montando con una tensa rienda interior y una rienda exterior sin contacto, enseñando al caballo a que esté rígido y se cree un pulso con la rienda interior, desplazando las espaldas del caballo al exterior. En definitiva estamos montando con las espaldas hacia afuera y los cuartos traseros hacia dentro y no nos hemos dado cuenta que esta mal. ¡El caballo no está recto! y abordar el salto en estas condiciones es dejarlo al azar, cuando en realidad todo esto se corrige con la pierna interior y la rienda exterior.




"Estamos erguidos verticalmente, pero nos inclinamos en cualquier interacción que hagamos hacia delante con nuestras manos. Hay que reprogramar nuestra tendencia natural de inclinarse hacia delante y tirar de las riendas"

 

Otros errores comunes:

1.- Jinete vuelca su cuerpo hacia el interior del circulo.

Esto consigue que el caballo vuelque el peso en las espaldas interiores, deja de estar equilibrado, la vuelta se hace más repentina y te sales de la trayectoria del obstáculo.

2.- El jinete vuelca su peso hacia el exterior del círculo.

Como el caballo ha aprendido a poner el peso de sus espaldas hacia el interior, el jinete tiende a poner el peso en el exterior para corregirlo. Pero las consecuencias siguen siendo las opuestas que el caso número 1. El caballo se irá de la vuelta hacia el exterior, se sale de la trayectoria y hemos perdido el equilibrio y la rectitud.

3.- Cruzar la rienda interior al lado contrario del cuello.

En las vueltas y en los círculos en ocasiones hemos de usar la rienda de apertura, pero se tiende a cruzar la rienda interior hacia el exterior para provocar la flexión del cuello.

4.- Los caballos son asimétricos.

Todos los caballos tienden a tener una mano más fácil que la otra, con lo que conocer nuestro caballo nos beneficiará a la hora de hacer las vueltas. Un caballo, que tiende a sacar las espaldas hacia fuera en un giro a la derecha, en el giro de la izquierda, tenderá a poner las espaldas hacia dentro como se contempla en la imagen. En estos caso se tendrá especial cuidado a mano derecha con la rienda exterior bien apoyada en el cuello, para evitar que se salgan las espaldas hacia afuera, y pierna interior y posición central en el giro a mano izquierda. Al contrario si tu caballo es lo opuesto.

Tanto el caso 1, como en el caso 2, debemos recordar que ante todo tenemos que volver a una posición central del asiento. Hay que ser intransigentes si el caballo no se mantiene en la trayectoria hacia el obstáculo.

La pierna interior hacia la rienda exterior es sólo la punta del iceberg, es sólo una pequeña parte para indagar más en el tema. No es fácil, por lo que lo más sensato es encontrar un buen instructor competente que pueda darte una retroalimentación constante y precisa.

¡Buena suerte!

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